España perdió 9.000 exportadores en menos de un mes de pandemia

El coronavirus ha sacado del mercado internacional a unas 9.000 empresas españolas. Y eso solo durante el primer mes de pandemia, en marzo. Así lo indican los últimos datos oficiales de la Secretaría de Estado de Comercio Exterior: en marzo del año pasado, un total de 59.960 empresas españolas realizaron ventas al exterior, de mayor o menor calibre; en marzo de este año, 50.558, lo que
además ha dejado una importante factura en merma de ingresos por exportaciones
.

El dato de marzo evidencia que el coronavirus ha golpeado con dureza al comercio exterior español, después de muchos años seguidos en los que, mes a mes, España no paraba de ampliar su censo de exportadores. Y todo esto, a su vez, en un ámbito económico especialmente estratégico para nuestro país: la exportación y el turismo son dos pilares fundamentales para soportar la economía en épocas de crisis, y para lanzarla en tiempos de bonanza.

En marzo, la economía española ingresó por exportaciones casi 4.000 millones de euros menos que en marzo del año pasado. Y todo apunta que el balance de abril y mayo también dejarán desplomes de órdago. Como apunta el presidente del Club de Exportadores, Antonio Bonet, «el propio Ministerio de Economía prevé que la exportación española caiga un 27%». Y a nivel mundial el horizonte es espinoso, así que los exportadores españoles van a tener que emplearse a fondo para mantenerse a flote: «La Organización Mundial del Comercio prevé que el comercio mundial caiga entre un 13% y un 32% por la ‘coronacrisis’, y Naciones Unidas calcula que, entre este año y el próximo, la inversión extranjera caerá entre un 30% y un 40%, y hay que tener en cuenta que la inversión extranjera está muy relacionada con el comercio exterior», recuerda Antonio Bonet.

Las cifras oficiales del primer mes de pandemia -las últimas disponibles- indican que las empresas españolas de automoción y las de bienes de equipo han sido las más castigadas en sus cifras de comercio exterior.

El impacto, por sectores

En marzo, la industria automovilística española perdió 355 compañías exportadoras respecto al mismo mes de 2019, y sus ventas al extranjero cayeron en 1.375 millones de euros. En el caso de los bienes de equipo, en marzo se perdieron 859 empresas exportadoras, y su cifra de negocio exterior se anotó una caída internacional de 925 millones de euros. Las exportaciones de productos energéticos y las de bienes de consumo duradero -electrodomésticos, electrónica de consumo o muebles, principalmente- también han resultado especialmente castigadas por el desplome de las exportaciones.

El único sector que ha aguantado el tipo ha sido el de agroalimentario -alimentación, bebidas y tabaco-, que en marzo no solo no redujo sus ventas al extranjero sino que las aumentó: 546 millones de euros más que en marzo de 2019, un 12,9% más.

Que la industria del automóvil haya sido el sector más castigado por el desplome de las exportaciones es una mala noticia por partida doble. En primer lugar, por los ingresos perdidos, casi 1.400 millones de euros en apenas un mes. En segundo lugar -y sobre todo- porque es un sector fundamental para la economía española.

«En la gran revolución económica que ha vivido España en los últimos años, con crecimientos del PIBsuperiores al 3% y superávit en las cuentas exteriores, un protagonista esencial ha sido el sector del automóvil, y más en concreto las empresas auxiliares y de fabricación de componentes», advierte Javier Santacruz, profesor del Instituto de Estudios Bursátiles (IEB). Y ese gran activo de la industria y del comercio exterior españoles es precisamente «lo que se ve más amenazado» por el desplome del comercio internacional que ha provocado el coronavirus.

Riesgo de crisis prolongada
Santacruz cree que hay un alto riesgo de que el hundimiento del comercio exterior español que ha provocado el Covid no sea un bache momentáneo, sino prolongado. Por varios motivos, entre otros: por el gran impacto que la crisis está teniendo en el sector de la automoción; y por las tendencias de «relocalización industrial» que están emprendiendo diversos países -Francia, por ejemplo- para que sus multinacionales concentren en sus respectivos países de origen las actividades que ahora tienen repartidas por el mundo.

«Esas relocalizaciones le vienen muy mal a España, porque nos habíamos especializado internacionalmente en partes concretas de la cadena productiva de valor, de lo que el mejor ejemplo son precisamente las compañías de fabricación de componentes de automóvil».

En este contexto, Santacruz subraya que es fundamental la acción de los gobiernos para impulsar medidas eficaces para sus respectivos tejidos productivos. Y ve con preocupación que, de momento, los pasos que da el Ejecutivo de Sánchez «más bien ponen obstáculos a la interlocución y a intentar preservar las cadenas de producción en España. Y no es momento de ahuyentar a los inversores», advierte.

Los exportadores urgen al Gobierno
En esto último incide también el presidente del Club de Exportadores. «Va a ser difícil que la exportación española nos saque de la crisis a corto plazo; sí puede hacerlo a medio y largo plazo -apunta Antonio Bonet-, pero para eso tiene que haber un entorno favorable y medidas de apoyo que mejoren la competitividad internacional de nuestras empresas, algo a lo que no contribuyen precisamente las subidas de impuestos a la actividad empresarial o la derogación de la reforma laboral, que son mazazos para nuestras exportaciones porque aumentan costes y reducen nuestra competitividad».

Bonet reclama al Gobierno, entre otras medidas, que mantenga y amplíe las líneas ICO para financiar la liquidez que necesitan las empresas, tanto a corto como a medio plazo; que aumente las oficinas de representación comercial de España en el extranjero y que presten más servicios a los exportadores; que se creen instrumentos financieros de apoyo a la internacionalización, para facilitar la entrada de las empresas españolas en mercados emergentes; y que se apoye económicamente a las empresas para que abran oficinas de representación en el exterior.
Source: economia

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