Francia lamenta sus prisas

La progresiva desescalada del fútbol europeo dejó este viernes la fotografía de la fría celebración del Salzburgo como campeón de la Copa de Austria, el primer título levantado en la era del coronavirus, mientras otros países ya se ilusionan contando los días para el regreso del balón. Portugal reanudará la liga el jueves en una ceremonia que tendrá continuidad en España (11 junio), Inglaterra (17) e Italia (20), aunque fue en Alemania donde se tomó la iniciativa a mediados de mayo. Uno tras otro, los grandes campeonatos de nuevo a escena con la excepción del francés, a pesar de los desesperados intentos de Jean-Michel Aulas por volver a ver jugar a su equipo.El presidente del Olympique de Lyon abandera la cruzada para que las autoridades revoquen la cancelación, pero clama en el desierto porque el Gobierno y la Ligue 1 se niegan a modificar la decisión.

El PSG fue proclamado campeón a finales de abril después de que la LFP cerrara el campeonato siguiendo la recomendación del ejecutivo de Emmanuel Macron en plena escalada del coronavirus. Ni Toulouse ni Amiens, descendidos a falta de diez jornadas, se han mostrado tan beligerantes como Jean-Michel Aulas, un presidente que se resiste a quedarse fuera de las competiciones europeas por primera vez desde 1997. Un palo deportivo y, sobre todo, económico para el conjunto del sur, aunque también para todo el fútbol de élite porque la suspensión de la temporada acarrea 650 millones de euros de pérdidas en derechos televisivos. Solo Holanda y Bélgica han tomado una decisión similar a durante la crisis sanitaria. «En Francia hemos sido unos idiotas. ¿Quién ha cancelado como nosotros? Holanda, Bélgica, Gibraltar… ¡Pero nuestra competencia es Alemania o España!», se lamentó el dirigente recientemente. «Es paradójico que España, que se ha visto más afectado que Francia por la pandemia, haya reflexionado y encontrado respuestas para la vuelta», añadió. «L’ Equipe», el diario deportivo de referencia en Francia, coincidió esta semana en las crítica a ese final prematuro de la Ligue 1 con un duro titular en portada: «Como idiotas».

Para convencer al Gobierno, Aulas ha apelado insistentemente a la factura financiera que pagarán los clubes franceses y a la falta de ritmo que sufrirán los equipos, entre ellos el suyo, rival de la Juventus, cuando en agosto se reanuden las competiciones europeas. Argumentos caídos una y otra vez en saco roto.

Vuelta a los entrenamientos
La desesperación de Aulas estalló definitivamente el jueves después de que Edouard Philippe anunciara el fin del confinamiento en Francia y la vuelta de los entrenamientos colectivos de los clubes profesionales a partir del 2 de junio. La puerta que pareció dejar entreabierta el primer ministro se cerró de inmediato para el presidente del Lyon, que este viernes envió una carta a la LFP para que reconsiderara la posibilidad de acabar la temporada. «Los equipos podrán reanudar los partidos amistosos en julio, las condiciones parecen ser las adecuadas para que los clubes también jueguen partidos oficiales», aseguró en la misiva. «Edouard Philippe ha rechazado la idea de reanudar las competiciones en Francia», fue la respuesta de la Liga francesa.

Aunque su equipo era segundo y disputará la Champions 2020-21, Álvaro González, defensa del Marsella, se alineó el viernes con Aulas al reconocer en la Cope que «la suspensión resultó un poco precipitada». Una opinión que compartió Ander Herrera, campeón con el PSG, en Marca: «Francia canceló la Liga de forma prematura porque se está demostrando que se puede volver». Aulas lo seguirá intentando.
Source: abc

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