Gucci cambia el ritmo de la moda

Aprovechando que no hay «negosi» y que la clientela está con la mente en otra parte, Alessandro Michele, actual director creativo de Gucci, ha anunciado que reduce el número de colecciones presentadas a las básicas de antaño. Iniciativa loable en un mundo de la moda que se había convertido en ingestionable.

Con tanto prefall, resort, primavera-verano, otoño-invierno y tantas colecciones cápsula, crear, producir, gestionar, promocionar y vender tanta temporada se hacía difícil. Lo mismo empezaba a ocurrir con las poco rentables colecciones de moda para hombre, por no hablar de las de alta costura en verano y en invierno que presentan algunas casas de moda.

El resultado era ya una carrera sin fin: en los albores del mes de julio, se comenzaba a recibir ropa de lana y tweed en las tiendas de las grandes marcas, toda una proeza para las clientas más fashionistas que se probaban con fruición a pesar del picor de los materiales y de los 40 grados que hacía fuera. En enero, cuando el común de los mortales estrenaba el pijamita y el jersey que le habían regalado los Reyes Magos, las grandes marcas recibían ya tops de tirantes en seda o shorts en ligero milrayas de la colección resort. El mundo al revés.

Ahora, unas semanas después del anuncio de Saint Laurent de su salida del «recorrido habitual de desfiles» y cuando en Milán y Londres prometen hacer una fashion week online, Gucci vuelve al redil instaurado en 1858 por Charles Frederick Worth al idear la Alta Costura Parisina: se desfilará únicamente dos veces al año.

Gucci también suprimirá los desfiles para hombre que tan poco le rinden en términos financieros y los unirá a los femeninos. Es probable que con la fuerza del grupo Kering, al que pertenecen Gucci y Saint Laurent, esto suponga que las semanas de la moda de hombre bajen de nivel drásticamente o incluso que desaparezcan por el momento.

En cualquier caso, este próximo mes de septiembre Gucci corre turno y no presentará nada, si bien prepara una colección para julio, algo que probablemente será un popurrí con alguna idea brillante. Llamada «Epilogue» en lugar de resort, se presentará en la Milan Digital Fashion Week, entre el 14 y el 17 de julio. Los modelos, como en otros eventos, serán los propios empleados de la oficina creativa para evitar críticas entorno al coronavirus.

Aunque la moda sea un sistema -que lo es-, es también un «organismo vivo» que se adapta a la sociedad y se alimenta de la antropología social. En cierto modo, el sector representa una verdadera democracia en si, pues los que hacen el tonto bien pronto ven disminuir el número de seguidores. Pero no nos llevemos a confusión: el que crea que esto es el fin del sector no recuerda que la moda es inherente al ser humano: vestirse y diferenciarse son tarea diaria. Y al fin y al cabo, después de tantas modernidades y sandeces, las temporadas vuelven a ser aquello que comenzaron siendo: frío y calor, invierno y verano.
Source: Moda

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