Ni golpistas… ni gasto superfluo

¡Qué día de las Fuerzas Armadas más extraño! Entre el luto sincero por los muertos y la satisfacción del deber cumplido. Entre las lágrimas o el olor a lejía y el orgullo infinito. Entre la obediencia debida y tanto inútil. Entiendo, sinceramente, que el presidente y el vicepresidente del Gobierno no sepan qué es eso. A mí me cuesta entenderlo. Pero para la inmensísima mayoría de ellos, el honor es una bandera. Una divisa que llevan plasmada en el hombro. Y en el alma. Pedro Sánchez descubrió hace tres meses que no son un gasto superfluo y Pablo Iglesias piensa que un político les puede empujar a dar un golpe de Estado. ¡Qué ignorante! A la vez, el ministro del… Ver Más
Source: Opinion

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